Historias desde la frontera

Las siguientes historias provienen de un ejido llamado Perote, a las afueras de Matamoros, Tamaulipas, en la frontera con Texas. Es una comunidad rural donde se ha sembrado maíz por varias generaciones. Muchas calles aún son de tierra, y en el tiempo que ocurrieron estos sucesos, durante los 50s y 60s, no había electricidad ni tubería. 

La gitana clarividente

Don Antonio (Toño) Peña no es un hombre quien cree mucho en eso de los fantasmas y brujería. Solía decir que el nadamas contaba lo que vio y sucedió, lo cual a veces no se podía explicar. Una vez contó que en los 1950s estaba manejando desde Perote a uno de los pueblos cercanos. En un paradero, se subió una gitana a su camioneta.  Toño repelió y le exigió a la mujer que se saliera de la camioneta. Sin embargo, ella insistió en quedarse e ir con él al pueblo. El se resigno y la llevo con el. 

Al acercarse al pueblo, la gitana le dijo a Toño, “Tu hermano fallecio hace poco.” 

Serio, Toño confirmo que si. Su hermano acababa de morir en un accidente trágico, en frente de el. Era raro que la señora lo mencionara, pero no del todo sorprendente. Los pueblos y ejidos eran chicos y las noticias viajaban más rápido que la electricidad que aun no los alcanzaba. 

“No solo se murio. Lo mataron,” dijo la mujer.

“Como esta eso,” respondio Toño. “Si yo estaba ahi. Fue un accidente.”

“Lo que le toco a el debio haberte tocado a ti,” le dijo ella. “A ti te hicieron algo malo, y querían que te murieras.”

Nada supersticioso ni religioso, Toño le dijo que eso no podía ser. Había sido un accidente y eso era todo. 

“Si no me crees,” le dijo ella, “cuando llegues a tu casa, escarba la tierra a la puerta del cuarto donde duermes. Ahi encontraras una gallina muerta. Para que tu te murieras, tenias que haber sido el primero en cruzar la puerta esa mañana, pero fue tu hermano quien la cruzó primero.”

Justo en ese momento, llegaron a un alto, y la mujer se salió. Toño se quedó con la curiosidad. Al regresar a su casa, escarbo la tierra a la puerta de la recamara que compartía con su hermano, Polo. Ahí encontró una gallina muerta. 

Efectivamente, el día de su muerte, Polo se había levantado y fue el primero en cruzar la puerta del cuarto que compartía con Toño. Debió haber sido Toño quien cruzara esa puerta primero, por que a Toño le tocaba hacer el trabajo con el tractor esa mañana. Sin embargo, por alguna razón u otra, Polo se levantó antes que él y se fue a la labor a trabajar con el tractor. 

Había llovido mucho antes de esa mañana, y el tractor que manejaba su hermano se quedó atascado en el lodo. Toño llegó para ayudar sacarlo con otro tractor, pero su hermano se equivocó con uno de los cambios en el suyo. Entonces, el tractor de su hermano se volteo boca arriba. El volante cayó sobre Polo, tan pesado que por más que Toño trato de levantarlo o quitarlo de encima de Polo, no pudo. Polo murio poco despues.

La señora vestida de blanco

Esta historia fue contada por Victor Hugo Peña. 

Era una noche de luna llena muy bonita. Estaba todo completamente oscuro, lo cual hacía que la luna brillara más. Mi mama habia muerto un año antes de esa noche. Como vivíamos cerca de nuestro abuelo y nuestros tíos, mis hermanos y yo usábamos la casa de nosotros solo para dormir. Esa noche en particular estaba con mi papá y mis dos hermanos. Hacía calor y teníamos las ventanas y puertas abiertas. 

Nuestra casa tenía una ventana que veía hacia la casa de mi tío, la cual estaba al cruzar una callecita. Si queriamos ir al baño, teníamos que usar el retrete fuera de casa. Tenía solo ocho años y me daba miedo ir solo. Así que si queria hacer pipi, lo hacía desde esa ventana hacia afuera. 

Esa noche, mientras hacía pipi, me llamó la atención una señora completamente cubierta en blanco. Usaba un vestido largo. Su atuendo era como de esos más antiguos que usaban las señoras más grandes en esos tiempos. No le podía ver los pies. Tenía su cabeza cubierta por un rebozo blanco. No podía ver su rostro. Atravesó desde la casa de mi tío a otra. Cansado e inocente, no pensé mucho en ese momento y me regrese a dormir.

Sin embargo, se me quedaron muy vivas en la mente esas imágenes de esa noche. Años después, me di cuenta de que lo que vi probablemente fue un fantasma. Queriendo no creer lo que acababa de realizar, le conté a mis primas, quienes vivían en la casa de donde vi salir esa senora, sobre lo que vi. Ellas comentaron que también han visto a esta señora, pero nadie sabe quien es. 

Un fantasma serio

Poco después de que muriera Polo, varios de sus sobrinos estaban reunidos y platicando. Sus voces ha de haberse hecho muy fuertes, por que en un momento, alguien fuertemente toco la puerta del cuarto donde estaban. Alguien abrió la puerta, y un señor muy serio entro. No hizo nada más que verlos seriamente y se salio de la habitación. Todos los muchachos se quedaron sorprendidos, pues aún hoy en dia todos insisten que ese señor era su tío Polo. 

Victor Hugo Peña es el niño vestido completamente de blanco, celebrando su ultimo cumpleanos con su mama, quién está en la foto detrás de él. Antonio Peña es el señor sin camisa porque hacía calor y estaban en el campo.

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